Por qué a veces irse es la decisión más racional
A veces, el problema no es el sitio en el que estás, sino el momento en el que sigues. Desde fuera, todo parece encajar: una gran empresa, un cliente relevante, un proyecto que “queda bien” en el CV. Lo que muchos describirían como estar en la Champions League. Pero desde dentro, la pregunta cambia: ¿sigue teniendo sentido tu papel ahí? Especialmente en entornos de consultoría o trabajo por contrato, hay una señal clave que no conviene ignorar: cuando el motivo por el que te incorporaron deja de existir. En ese punto, quedarse por prestigio puede parecer lógico… pero no siempre es racional. Porque una conversación de retención sin concreción no es un plan. Y un entorno atractivo no compensa un encaje que se ha deteriorado. La decisión difícil no es irse cuando todo va mal. Es irse cuando, aparentemente, todo va bien....
Decidir sin certezas Equipos e incentivos Lifelong learning Vida No comment